Psicopatología de la corrupción

Juan Carlos Melero

La foto está tomada de la galería de Objetivo Alternactivo en Flickr. La foto está tomada de la galería de Objetivo Alternactivo en Flickr.

Cada vez que se descubre un nuevo caso de corrupción ( y ya van…) me sorprende la sensación de impunidad que transmiten los implicados. Como si el asunto no fuera con ellos. Como si su modo de actuar fuera el normal y todo se tratara de un malentendido. Voy a hablar de la personalidad patológica del corrupto. De los rasgos de personalidad que pueden llevar a un tipo sin escrúpulos a creerse el más listo (hasta el punto de que, si acaba en la cárcel, será el primer sorprendido -junto con su familia que, por supuesto, desconocía que su tren de vida se debiera a los turbios manejos de papá-). Veamos algunos de los rasgos que alimentan lo que podríamos llamar el “trastorno de personalidad corrupta”.

Me voy a centrar en cinco características que sospecho que suelen estar presentes: narcisismo…

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